Titulares generados por sistemas: qué aportan y dónde fallan
Un sistema puede escribir veinte titulares en un minuto. Ninguno de los veinte sabe si el texto sostiene lo que promete.

Qué hace y qué no hace un generador
Un sistema de generación de texto produce continuaciones plausibles a partir de lo que se le da. Para titulares eso resulta útil: propone variantes deprisa, rompe el bloqueo y sugiere ángulos que no se habían considerado.
Lo que no hace es leer el artículo entendiendo si lo sostiene. Un titular correcto en la forma puede prometer algo que el texto no demuestra, y el sistema no tiene manera de saberlo.
Errores característicos
| Fallo | Cómo se manifiesta | Origen |
|---|---|---|
| Promesa excesiva | El titular afirma más que el texto | Optimiza plausibilidad, no fidelidad |
| Detalle inventado | Aparece una cifra o un nombre ausente | Rellena huecos con lo estadísticamente probable |
| Causalidad inexistente | Convierte coincidencia en causa | Las construcciones causales son frecuentes |
| Atribución errónea | Pone en boca de alguien lo que no dijo | No distingue cita de paráfrasis |
| Tono desajustado | Alegre en un asunto grave | No conoce el contexto del suceso |
| Sesgo de fuente | Repite el encuadre de la nota de prensa | El original pesa mucho en la salida |
La revisión mínima
Si se usan propuestas generadas, hay que fijar una comprobación que no se salte nunca. Con cuatro preguntas basta, y se hacen en menos de un minuto.
- ¿Está en el texto? Cada elemento del titular —cifra, nombre, lugar, verbo— debe aparecer en el artículo.
- ¿Lo sostiene? No basta con que aparezca: el texto tiene que demostrar lo que el titular afirma.
- ¿La atribución es correcta? Quién dijo qué, y si es cita literal o resumen.
- ¿El tono corresponde? Especialmente en sucesos, salud y tribunales.
Transparencia con el lector
Si el titular o el texto se han generado total o parcialmente con un sistema, decirlo es una decisión editorial que cada medio toma. Lo que no admite discusión es que la política, sea cual sea, esté escrita, sea coherente y se aplique igual en todas las secciones.
Datos que salen de la redacción
Enviar un texto sin publicar a un servicio externo es una transferencia de información, y a veces de datos personales. Antes de incorporar ese paso al flujo conviene saber dónde se procesa, cuánto se conserva y si el material se emplea para entrenar. Son preguntas al proveedor y las respuestas deberían estar por escrito.
En material sensible —fuentes, investigaciones en curso, datos de salud o de menores— la respuesta prudente es no enviar nada.



